Jamás creí llegar a ese momento de la vida. En donde se debe cuestionar absolutamente todo lo que alguna vez te hizo feliz y lo que quizás sea mejor para ti. Y no porque ya no te haga feliz, no porque haya quedado todo estropeado. Si, admito que lo estropeamos, no digo que hayas sido tu el responsable, porque ambos formábamos parte de esto, y yo tengo parte de culpa. Tú no sabes cómo lamento cada día, el hecho de permitir el dejarte ir. Perdona por creer que aún te tenía aquí y que solo era cuestión de dejar al tiempo para que remediara este caos al que hemos llegado. Perdona por dejarte ir algún momento de esta vida y creer que tarde o temprano todo volvería hacer como antes e incluso mucho mejor. Me lamento todos los días por no haber hecho más. Pero la cobardía me condeno con ya no pertenecer más en tu vida, ni tu la mía. Te debo de admitir que si sufrí; por mi, por ti, por todo lo que habíamos construido y estaba muriendo.
Pero, debes de saber, que, aunque todo se estaba convirtiendo en cenizas, yo jamás deje de amarte en ningún instante.
Y aún no ha llegado ese momento. Pero llego el momento en donde debo de pensar en lo mejor para mí, como tú lo hiciste hace mucho tiempo. Dejarte ir.
Soltar mis puños con los nudillos rojos, aferrados a ti y liberar lo que solía ser nuestro.
Creí que nunca estaría preparada para esto, ser lo suficientemente fuerte para conllevar ese dolor que deja una persona cuando solo su presencia te hacía sentir bien contigo mismo y con la misma vida. Cuando el único mal que te hacía era añorar un poco más de tiempos eternos con él. Algo imposible en esta vida.
Ser lo suficientemente fuerte para soltarlo de tu vida.
Pero jamás lo seré. No contigo. Tú me hiciste sentir realmente infinita con tu mano sujetando fuerte la mía.
Pero es momento de dejarnos ir, porque aún no soy esa chica lo suficientemente fuerte para soportar este dolor, pero tú te has ido, hace tiempo que lo has hecho. Y creo que llevo cargando esto hace tanto tiempo, ya no hay nada que esperar.
Creía que lo nuestro aún seguía con las llamas encendidas, y con tan solo regarlas un poco se pudiera remediar todo, pero vaya que hace tiempo sus cenizas se volatilizaron directo al infinito y se convirtieron en estrellas.
Sería una buena forma de mirarlo así, no crees?
Así al mirar al cielo por las noches, al terminar nuestros días, podríamos observar ,aunque, fuera solo por unas horas, todas aquellas preguntas capciosas con respuestas que solo tú y yo lográbamos entender, aquellos besos en la frente, todos aquellos abrazos estrujantes. Todo lo que solíamos ser.
Ojalá te vaya bien, y jamás dejes de hacer lo que haga que tus ojos brillen. Porque son hermosos.
Jamás terminaría de agradecerte todo. Por hacerme saber como se siente cuando una persona te ama con todas sus fuerzas.
Gracias por ese pequeño infinito.
Ojalá nos vaya bien, a cada quien en su vida. Ojalá que la vida volviera a cruzar nuestros caminos, sin piedras ni marea, ni fuego ni viento por medio como antes. Pero sea lo que fuera a pasar.
Gracias por ese pequeño infinito.
Sin importar el dolor de la metamorfosis. Lo viviría mil veces, con tal de solo sujetar tu mano una vez más.
(Source: die-in-nightmares, via chile-conchetumadre)
(via idolos-frases)